| 1. Proyecto COLIBRÍ: una propuesta nacida del dolor de la derrota y la confianza en el futuro
Si bien la crisis de las redes de trueque es anterior a la crisis institucional de Argentina acaecida en diciembre de 2001, ésta sin duda precipitó la explosión de los sistemas que a partir del año 2000 habían centralizado prematuramente la emisión y control de la moneda, antes que fuera posible provocar el desarrollo político que requería esa nueva economía. Una red que creció de 23 miembros a un millón en cinco años, en cinco meses cayó a 4% de esta cifra a partir del año 2002. Desde entonces, ha podido repuntar muy mínimamente, tan sólo en algunos lugares donde previo a la crisis ya existía un fuerte capital social acumulado. Se trata de un fenómeno complejo, que aun no encuentra explicaciones razonables, puesto que la escasez de dinero sigue siendo un problema para vastísimos sectores de la población.
En el mismo espacio de capacitación el Nodo Obelisco, se empezaron a trabajar alternativas a la crisis que anticipamos casi un año antes. Optamos por sacar el foco al desempleo y al desempleado y ponerlo en la gestión integrada del territorio. Así, el Proyecto Colibrí nace como proyecto de base territorial que apunta al desarrollo humano y social sustentable, a partir del fortalecimiento de las economías locales y regionales. Fue, sin dudas, una respuesta casi visceral a la caída de las redes de trueque, a mediados del 2002, y tuvo el apoyo sostenido de los miembros de la RedLASES, el Laboratorio para la Innovación Social y la Fundación Charles Léopold Mayer para el Progreso Humano, de Suiza y Francia, que otorgó a sus mentores el primer subsidio para un estudio de factibilidad de su puesta en marcha.
Su MISIÓN es promover una economía integrada para el desarrollo local y regional, basada en una mejor utilización de los recursos propios y el fortalecimiento del capital social preexistente. Son sus instrumentos privilegiados la economía solidaria, la participación ciudadana, el trabajo en redes y una gestión participativa que integre a los distintos actores sociales.
Su VISIÓN es lograr el desarrollo humano y social sustentable en América Latina, mejorar significativamente la distribución de la riqueza y el bien vivir de todos los habitantes de la región, en armonía con la naturaleza. Para ello, apunta a formar y poner en red en los próximos tres años una población de 1500 promotores de desarrollo local integral y sustentable.
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